La tarea del orientador dentro de las instituciones educativas es acompañar, guiar y apoyar a los estudiantes para que logren su desarrollo integral, tanto en lo académico como en lo personal, social y emocional, de manera más concreta, sus principales tareas son: El acompañar al estudiante: el orientador escucha, orienta y apoya a los alumnos cuando enfrentan problemas personales, emocionales o escolares, ayudándolos a tomar mejores decisiones. Apoyar el aprendizaje: detecta dificultades de aprendizaje, bajo rendimiento o desmotivación, y propone estrategias para mejorar el desempeño escolar. Atender el bienestar emocional: ayuda a manejar el estrés, la ansiedad, la tristeza o los conflictos, promoviendo la autoestima y la estabilidad emocional de los estudiantes. Prevenir problemas: diseña y aplica programas de prevención del bullying, adicciones, violencia, abandono escolar y conductas de riesgo. Mediar conflictos: interviene cuando hay problemas entre estudiantes,...