Teóricos antiautoritarios
Alexander
Sutherland Neill
Summerhill
Neill abrió su primera escuela en 1922 en el curso de un periplo que
realizó por Europa; pero sólo en 1924 fundó Summerhill, cerca de Leiston en
Inglaterra.
Él creía que la racionalidad con los
padres, con su natural sobreprotección, impedía que los hijos desarrollaran la
seguridad suficiente para reconocer el mundo, y sea de forma intelectual,
emocional o artística. Por eso, los alumnos de la escuela Summerhill, tenían
que permanecer allí y recibían la visita de sus padres de forma esporádica. Una
frase resume esto “los creadores aprenden lo que desean aprender. No
sabemos cuanta libertad de creación matan las salas de clase”.
Esta escuela se convirtió en icono de
las pedagogías alternativas al concretar un sistema educativo en el que lo importante
es que el niño tenga libertad de elegir y decidir qué aprender, y con esa base,
desarrollarse a su propio ritmo.
Neil mencionaba que su método fuese
utilizado como remedio para la infelicidad causada por la represión y por el
sistema de modelo de impuestos por la sociedad de consumo, por la familia y por
la educación tradicional. Para él trabajar con alegría y vivir positivamente
representaba el éxito.
Su método es un remedio contra la
infelicidad, causada por la represión y la sociedad del consumo, por la familia
y por la educación tradicional. Por lo que su sistema se fundamenta en 10
principios básicos:
1. Fe sólida en la
bondad del niño, debido a que el niño nace bueno, y la sociedad lo corrompe.
2. El fin de la
educación es trabajar con alegría y hallar la felicidad interesándose en la
vida, motivándose a hacer las cosas que uno eligió hacer.
3. En la educación
no basta el desarrollo intelectual, sino que debemos desarrollar nuestra parte
afectiva, ya que esta influye en todo cuanto hacemos o queremos hacer.
4.
La educación debe ir en concordancia con las necesidades
psíquicas y capacidades del niño, puesto que, si deseamos ser alguien, debemos
tener un perfil y debemos ser capaces de aceptar que podemos o no podemos
serlo.
5.
La disciplina dogmáticamente impuesta produce temor lo que
genera hostilidad, haciendo que se paralice el esfuerzo y el sentimiento deja
de ser auténtico, por tanto, querer enseñar algo por obligación resulta
perjudicial para el equilibrio emocional del niño.
6.
La Libertad no significa Libertinaje, ya que se trata de
inculcar un respeto mutuo, haciendo que los niños sean libres por naturaleza,
pero tengan consideración por sus pares.
7.
Sinceridad del Maestro, no engañando al niño, ya que si se es
honesto, se logra una mayor credibilidad y confianza.
8.
Romper lazos con Padre y Madre haciendo que los niños logren
independencia frente al mundo que los rodea y comprendan que la seguridad no se
halla a través de la sumisión o el dominio.
9.
Los sentimientos de culpabilidad son obstáculos para la independencia,
ya que al demostrar inconformidad y generar rebeldía, atraemos sentimientos de
arrepentimiento y culpa, los que conlleva a la sumisión y otra vez a la
rebeldía. La culpa como lo ve la mayoría de la sociedad no es una reacción ante
la voz de la conciencia, sino que al saberse desobediente a la autoridad y el
miedo a represalias.
10.
Ausencia de enseñanza religiosa. En este punto se quiere decir,
que lo que realmente importa no es cual religión tiene la razón, sino que, lo
que importa es creer en la libertad humana y alabar a Dios por hacer feliz al
hombre.
Jean William Fritz Piaget
Piaget fue un biólogo suizo, considerado como una de las mentes más creativas del siglo XX. Su trabajo, basado en la observación, el razonamiento y la investigación, describe la evolución o el desarrollo del niño en términos del pensamiento, la construcción y la adquisición del conocimiento. A su enfoque se le conoce como psicología evolutiva o genética, pues describe una serie de períodos con características cualitativamente diferentes entre sí. Dichos períodos sensitivos condicionan los efectos que tienen las experiencias educativas sobre el desarrollo del alumno.
Para Piaget el conocimiento es construido por el niño a través de la interacción de sus estructuras mentales con el ambiente. Ningún factor aislado puede explicar el desarrollo intelectual por sí mismo. Debe haber una combinación de factores como son: maduración, experiencia física, interacción social y equilibrio.
Es importante conocer el nivel de madurez o competencia cognitiva presentado por los alumnos a fin de que los maestros puedan acompañarlos en su aprendizaje. De esta manera podrán construir aprendizajes significativos por sí solos, es decir, podrán ser capaces de "aprender a aprender".
Período senso-motor. Período de entrada sensorial y coordinación de acciones físicas.
(0-2 años)
Al nacer, el mundo se reduce a sus acciones. Al terminar el primer año ha cambiado su concepción del mundo y reconoce la permanencia de los objetos cuando éstos se encuentran fuera de su percepción. Otros signos de inteligencia incluyen la iniciación de la conducta dirigida a un objeto y la intervención de nuevas soluciones. El niño no es capaz de representaciones internas (lo que usualmente se considera como pensamiento).
Características generales: Coordinación de movimientos físicos, prerrepresentacional y preverbal.
Período preoperacional. Período del pensamiento representativo y prelógico.
(2-7 años)
El niño descubre que algunas cosas pueden tomar el lugar de otras. El pensamiento infantil ya no está sujeto a acciones externas, sino que se interioriza. Las formas de representación internas que emergen simultáneamente al principio de este período son: la imitación, el juego simbólico, la imagen mental y un rápido desarrollo del lenguaje hablado.
Entre las limitaciones propias de este período se encuentran:
• incapacidad de intervenir mentalmente una acción física para regresar un objeto a su estado original (reversibilidad),
• incapacidad de retener mentalmente cambios en dos dimensiones al mismo tiempo (centración),
• incapacidad para tomar en cuenta otros puntos de vista (egocentrismo).
Características generales: Habilidad para representarse la acción mediante el pensamiento y el lenguaje prelógico.
Período de operaciones concretas. Período del pensamiento lógico concreto (número, clase, orden).
(7-11 años)
En esta etapa el niño se hace más capaz de mostrar el pensamiento lógico ante los objetos físicos. Una facultad recién adquirida de reversibilidad le permite intervenir mentalmente una acción que antes sólo había llevado a cabo físicamente. El niño también es capaz de retener mentalmente dos o más variables cuando estudia los objetos y reconcilia datos aparentemente contradictorios. Se vuelve más sociocéntrico; cada vez más conciente de la opinión de otros. Estas nuevas capacidades mentales se demuestran por un rápido incremento en su habilidad para conservar ciertas propiedades de los objetos (número, cantidad) a través delos cambios de otras propiedades y para realizar una clasificación y ordenamiento de los objetos. Las operaciones matemáticas también surgen en este período. El niño se convierte en un ser cada vez más capaz de pensar en objetos físicamente ausentes que se apoyan en imágenes vivas de experiencias pasadas. Sin embargo, el pensamiento infantil está limitado a cosas concretas en lugar de ideas.
Características generales: Pensamiento lógico, pero limitado a la realidad física.
Período de operaciones formales. Período del pensamiento ilimitado (hipótesis, proposiciones).
(11-15 años)
Este período se caracteriza por la habilidad para pensar más allá de la realidad concreta. La realidad es ahora sólo un subconjunto de las posibilidades para pensar. Puede pensar acerca de la relación de las relaciones y otras ideas abstractas. Es capaz de manejar, a nivel lógico, enunciados verbales y proposiciones en ves de objetos concretos únicamente. Entiende plenamente y aprecia las abstracciones simbólicas del álgebra y la crítica literaria, así como el uso de metáforas en la literatura. A menudo se ve involucrado en discusiones espontáneas sobre filosofía, religión, y moral en las que son abordados coneptos abstractos tales como justicia y libertad.
Características generales: Pensamiento lógico, abstracto e ilimitado.